Actualmente se habla de la alergia como la epidemia del siglo XXI, tanto es así que en el 2025 se prevee que casi el 50% de la población tenga algún tipo de alergia. Usted o algún familiar cercano seguro que entrarán en esa estadística futura. Mi pasión por mi trabajo me ha llevado a crear este blog, con el que me lanzo a la autopista de las redes sociales con el fin de aportar mi experiencia y conocimientos para que la persona alérgica sea capaz de asumir su enfermedad, comprenderla y convivir con ella de la forma más natural y equilibrada posible. El reto es grande pero la ilusión es mayor.
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23 de mayo de 2013

LA LTP Y LA ALERGIA A MÚLTIPLES ALIMENTOS:



En la práctica de la Alergología nos encontramos pacientes que refieren reacciones adversas a múltiples alimentos, sobre todo de origen vegetal, y cuyo manejo suele ser de gran complejidad.

En España el 30% de las personas mayores de 5 años alérgicas a los alimentos lo son a  los vegetales, es decir: frutas, frutos secos, legumbres, cereales y hortalizas frescas. En estos pacientes es muy frecuente encontrar sensibilizaciones múltiples a otros alimentos vegetales aunque no sean de la misma familia.
La base de estas asociaciones es que existen anticuerpos IgE creados por nuestro sistema inmunológico frente a "panalergenos".  Dentro de ellos, por su importancia en nuestro país, destacan las proteínas transportadoras de lípidos (LTPs).

¿Qué son las LTPs?:
Son proteínas de defensa ampliamente extendidas en el reino vegetal en los paises mediterráneos. Esta capacidad de defensa consiste en ayudar a las plantas a adaptarse a situaciones de estrés (frío, salinidad) y evitar la acción perjudicial de bacterias y hongos. Por este motivo se situan sobre todo en las capas más externas de los vegetales (piel, cáscara, hojas); esto explica el porqué, en el caso de las frutas, la piel es más alergénica que la pulpa.
Existen muchas proteínas diferentes LTPs pero son muy parecidas entre ellas, esta similitud origina gran cantidad de reacciones cruzadas entre alimentos vegetales (el cuerpo se "confunde" y reacciona frente a alimentos a los que realmente no tiene alergia). La alergia a las LTPs es muy típica en los países mediterráneos (España e Italia), donde el consumo de frutas y verduras está más extendido.

 ¿Por qué es peligrosa la alergia a las LTPs?:
Además de por su amplia distribución y su capacidad para producir reacciones cruzadas, su poder reside en su gran estabilidad. Son resistentes a la digestión y al calor, por ello pueden producir síntomas por ingestión del alimento que las contengan, aunque hayan sido cocinados o procesados, como en el caso de mermeladas, zumos, cerveza y vinos. La ingesta de LTP en una persona alérgica puede desencadenar una reacción grave independientemente de la cantidad ingerida.



 ¿Dónde están las LTPs?:
Las podemos encontrar en:
1. Alimentos vegetales:
  • Frutas: 
  • Melocotón, albaricoque, cereza, manzana, ciruela, fresa, pera, uva, limón, naranja, mandarina, plátano, kiwi, frambuesa, mora y granada. 
  • No se han encontrado hasta el momento en melón, sandía, piña, lichi y dátil. 
  • Sin evaluar en: higo, mango, chirimoya, coco, papaya y arándano. 

  • Hortalizas
  • Col, coliflor, brócoli, repollo, espárrago, lechuga, tomate y apio.
  • No se han encontrado hasta el momento en: zanahoria, patata, aguacate, pimiento, remolacha, champiñón, yuca, rábano y nabo. 
  • Sin evaluar en cebolla, calabaza, calabacín, berro, berenjena, acelga, espinaca, puerro y alcachofa. 

  • Cereales
  • Maíz, trigo.
  • No se han encontrado en cebada, alforfón y arroz. 
  • Sin determinar en centeno, mijo y avena. 

  • Frutos secos
  • Almendra, avellana, cacahuete, castaña, pipas de girasol y nuez.
  • No se han encontrado en pistacho, anacardo, nuez negra, nuez de Brasil, nuez pacana. 

  • Legumbres:
  • Lentejas, judías, cacahuetes. 
  • No se han encontrado en guisantes, soja y altramuz
  • Sin determinar en garbanzo, almorta y habas. 

  • Semillas (especias):
  • Mostaza
  • No se han encontrado en azafrán, sésamo y pimentón. 
  • Sin determinar en semillas de lino. 



2. Pólenes:
  • Malezas: artemisa, parietaria y ambrosía.
  • Árboles: olivo y platanero.
3. Otras fuentes de vegetales:
  • Látex (procede de un árbol: Hevea brasiliensis)

La alergia a LTP tiene una estrecha relación con la alergia al polen. Se ha comprobado que el 75% de personas alérgicas a frutas y verduras también son alérgicas a pólenes, especialmente a polen de platanero y artemisa, es lo que se denomina el "síndrome polen-frutas".


 ¿Cuales son sus manifestaciones clínicas?:

La alergia a LTPs suele desencadenar síntomas muy inmediatos, generalmente a los pocos minutos de la ingestión y claramente relacionados con ella. Al ser proteínas muy estables no son destruidas a nivel digestivo, por lo que atraviesan las mucosas y llegan a muchos órganos pudiendo originar síntomas muy variados.
Cuando la alergia a LTPs implica a pólenes además de a alimentos vegetales los síntomas suelen ser menos graves. Si sólo existe afectación de alimentos la alergia puede originar reacciones muy severas.

Las manifestaciones pueden ser locales o generales:
1. Reacciones locales:
  • Orofaringe: síndrome de alergia oral (SAO) que consiste en picor en la boca y/o en su interior tras la ingesta. A veces se acompaña de ronquera, edema en los labios, en la lengua o en la úvula. Este síndrome es más frecuente en pacientes con alergia a pólenes al comer melocotón crudo.
  • Tracto gastrointestinal: náuseas, vómitos, diarreas y dolor abdominal. Pueden ocurrir de forma paulatina una horas después de la ingesta.
  • Piel: si el paciente está muy sensibilizado, al tocar la piel del melocotón pueden aparecer ronchas tipo urticaria en la zona que ha estado en contacto.
  • Aparato respiratorio: si existe alergia a pólenes se pueden originar síntomas como rinitis (nariz), conjuntivitis (ojos) y asma (pulmón).
2. Reacciones generales: son más frecuentes en los pacientes que no presentan asociada alergia a pólenes. También en los que son alérgicos a la pulpa de la fruta.
  • Leves-moderadas: se suele afectar sobre todo la piel (urticaria generalizada con picor intenso) y el aparato gastrointestinal (vómitos, diarreas, dolor).
  • Graves: ocurre en pacientes muy sensibilizados. Las dos situaciones que pueden poner en peligro la vida del paciente son: edema de glotis y anafilaxia.
La anafilaxia afecta a múltiples órganos y puede desencadenar la muerte por shock con parada cardiaca. Suele aparecer dentro de los primeros 30 minutos tras la ingesta del alimento.
El ejercicio físico o la medicación con fármacos antiinflamatorios al mismo tiempo que la ingesta del alimento alergénico pueden aumentar las probabilidades de una anafilaxia.



¿Cuál es el tratamiento indicado?:

1. Dieta de evitación: es lo fundamental y se hará pautada por su alergólogo en función del grado de tolerancia que muestre a los alimentos implicados.
  • A veces se toleran las frutas peladas, lavadas, en zumo o en almíbar...
  • Si no es así, conviene evitar todas las frutas de la misma familia (rosáceas: pera, manzana, melocotón, albaricoque, almendra, cereza, ciruela, fresa, mora, membrillo...) y limitar el consumo de productos que puedan contener estos alimentos de forma procesada (yogures, zumos, mermeladas, macedonias, licores, cerveza, chocolates, cereales, tartas, helados, gelatinas...)
No deben eliminarse de la dieta aquellos alimentos que causan sensibilización, es decir, pruebas cutáneas positivas, pero que no provocan síntomas. Es el médico especialista el que decidirá según el estudio realizado y los síntomas la eliminación de un alimento en la dieta. Para ello se ayuda de varias pruebas diagnósticas, siendo la más importante la exposición o provocación con el alimento sospechoso, siempre que este no haya causado una anafilaxia, en cuyo caso dicha prueba de exposición está totalmente contraindicada por el elevado riesgo que supone para el paciente.

2. Medicación de rescate: pautada por el especialista para poder controlar los síntomas en caso de ingestión accidental. Si tiene una gran sensibilidad o ha sufrido algún cuadro grave de alergia (anafilaxia) siempre está indicado que lleve adrenalina precargada para su autoadministración en caso necesario (síntomas generales con afectación de varios órganos).

3. Inmunoterapia: debido a que en el síndrome polen-frutas, los alérgenos alimentarios responsables comparten partes comunes con los pólenes, algunos estudios sugieren que la inmunoterapia con polen, que se utiliza para mejorar los síntomas respiratorios, podría mejorar los síntomas alérgicos provocados por el alimento, aunque los resultados son controvertidos.
Actualmente disponemos de la primera vacuna sublingual para tratar la alergia al melocotón. Su incorporación es muy reciente por lo que habrá que esperar un tiempo para ver la evolución a largo plazo.

4. Inducción de tolerancia oral: consiste en una desensibilización oral progresiva administrando el alimento en cantidades crecientes. Actualmente se utiliza con muy buenos resultados en niños que no han superado la alergia a la leche y/o al huevo. En el caso de alergia a vegetales su utilización aún no está bien definida.

5. Fármacos biológicos: La utilización de fármacos biológicos, como es la administración periódica de anticuerpos anti-IgE (omalizumab), fármaco conocido como Xolair®, puede inhibir o disminuir la respuesta alérgica y a su vez reducir el riesgo de reacción en caso de ingestión inadvertida. La ventaja de este tratamiento es que actúa sobre varias alergias a la vez. Su inconveniente es el precio y el uso exclusivo a nivel hospitalario.
En casos de alta sensibilidad a LTPs, con la implicación de múltiples alimentos,  es importante procurar que la persona obtenga todos los nutrientes necesarios con una alimentación segura, para ello la consulta con un especialista en nutrición puede ayudar a conseguir este equilibrio.

VUESTRAS POSIBLES PREGUNTAS:
1. Tengo alergia a la LTP. ¿Qué alimentos no puedo comer?:
Los alimentos que pueden contener LTP son muchos y variados al ser una proteína que está muy distribuida en los alimentos vegetales (frutas, hortalizas, cereales y frutos secos). Esto no quiere decir que tenga alergia a todos ellos. Incluso a veces se tiene alergia exclusivamente a la piel y se tolera el alimento pelado (melocotón, manzana, etc). Su alergólogo tiene que realizarle un estudio detallado de cuales están implicados y cuales no para decidir finalmente los que tiene que evitar.

2. ¿Cómo puedo identificarlos?:
El alimento en crudo es fácil de identificar (frutas, verduras, etc). El problema es que la responsable de la alergia (LTP) no se modifica cuando el alimento es cocinado o procesado en la industria alimentaria, por lo que tiene que evitar también todo lo que pueda contenerlos, como yogures, zumos, mermeladas, macedonias, licores, cervezas, helados, pasteles, gelatinas...

3. ¿Existe una normativa para el etiquetado de estos alimentos?:
La última reforma sobre el etiquetado de los alimentos es la del Parlamento Europeo en 2011. En ella se adjunta un listado de alimentos de declaración obligatoria en las etiquetas de los productos independientemente del % que lleven. Dentro de ese listado no constan las frutas ni hortalizas, excepto el apio. Tampoco los cereales sin gluten. Sí que son obligatorios los cereales con gluten y los frutos secos.
A pesar de esta normativa, la presencia de trazas limita mucho la tranquilidad del alérgico a la hora de poder consumir sin riesgos. Una opción es llamar al teléfono del consumidor que consta en todos los productos procesados para preguntar directamente si contiene alguno de los productos a los que tiene alergia.
Es aconsejable nunca comer algo de lo que tenga duda si puede contener el alimento que produce alergia. Mejor ser precavidos.                                    






4. ¿Qué debo hacer si tengo que comer fuera de casa?: La persona alérgica a los alimentos se encuentra muy segura cuando come en su casa y elabora ella su comida. Esto desaparece cuando tiene que salir y se ve obligada a comer fuera de su entorno. La angustia ante lo desconocido y la inseguridad ante una equivocación por parte de los que elaboran la comida es muy grande. En estos casos los alergólogos recomendamos varias soluciones:
- Siempre elegir un plato que esté absolutamente seguro que no tiene alergia y siempre preferible sin salsas. En caso de alergia a LTP pueden comer huevo, lácteos, carnes, pescados, marisco, caldos, patatas...sin ensaladas ni salsas por si acaso.
- Avisar siempre al responsable de cocina que tiene alergia a determinados alimentos y que puede ocurrirle una reacción grave si los come. Ahora en los restaurantes cada vez hay más conciencia sobre el problema de los alérgicos.
- En niños o en caso de alergia a múltiples alimentos hay personas que optan por llevar siempre su comida, elaborada por ellos, cuando tienen que comer fuera de su entorno habitual.

- Si va a viajar al extranjero existe una dirección de Internet donde puede crearse su tarjeta de alergia con los alimentos en cualquier idioma que desee:  http://www.allerglobal.com/

- Por último y lo más importante de todo: siempre tiene que llevar la medicación de rescate, es decir aquella que le haya pautado su médico para combatir una posible reacción alérgica. La adrenalina precargada es la única que puede salvarle la vida en caso de un shock anafiláctico.






5. ¿Cómo puedo sustituir los alimentos?:
Cuando existe alergia a muchos alimentos nos encontramos con el problema de que pueda ocurrir un déficit en los nutrientes que necesita la persona para llevar una vida saludable. La falta o el desequilibrio en la alimentación puede originar o agravar enfermedades, por este motivo es muy importante realizar una consulta con un especialista experto en Nutrición para conseguir este equilibrio en la dieta.
Quiero acabar este artículo con una reflexión que implica tanto al paciente como al médico:
Los médicos de Alergia nos encontramos en la consulta cada vez con más problemas de múltiples alergias a los alimentos. Nuestra labor es complicada, detectivesca, y muchas veces limitada por el escaso tiempo del que disponemos. Es muy importante que se establezca una relación de apoyo y confianza entre el médico y el paciente, de forma que seamos capaces de escuchar e intentar responder cualquier duda o temor que nos pueda expresar.
El paciente además tiene que transmitir todas esas preguntas a su médico y ser muy consciente de su enfermedad, sus limitaciones, su responsabilidad y sus obligaciones.